EN 14350 y EN 14372: qué norma cubre tu vaso y cuál tu plato
Dos normas distintas que la publicidad usa indistintamente. Cuál se aplica a un biberón, cuál a una cuchara, y por qué no son intercambiables.
Hay dos referencias que aparecen constantemente en las cajas de puericultura, casi siempre mal usadas: EN 14350 y EN 14372. No son sellos de calidad ni certificados que otorgue nadie, y no cubren lo mismo. Saber cuál toca en cada caso permite detectar en dos segundos si un fabricante sabe de qué habla.
Qué son estas normas y qué no son
Antes que nada, una aclaración de fondo. Un reglamento europeo es de cumplimiento obligatorio; una norma EN es un documento técnico armonizado que describe cómo hay que ensayar un producto para demostrar que es seguro. Cumplir la norma no es obligatorio en sí mismo — lo obligatorio es que el producto sea seguro, y seguir la norma es la vía reconocida para demostrarlo.
La obligación es esa. Las normas EN son el manual de instrucciones para probarlo.
EN 14350 — equipos de bebida
Cubre los artículos de puericultura para líquidos: biberones, tetinas, vasos de aprendizaje con válvula o boquilla, tapones y todo lo que sirva para que un niño beba. Su versión vigente unificó en un solo documento lo que antes estaban en dos partes separadas.
Lo que ensaya es exigente porque el uso lo es: resistencia de la tetina a la tracción y al desgarro por mordida, que no se suelten piezas pequeñas, que las roscas no se rompan, comportamiento tras esterilización repetida, y migración de metales pesados —arsénico, antimonio, bario, cadmio, cromo, plomo, mercurio y selenio— desde el material hacia el líquido. La AIJU, instituto tecnológico del juguete, publicó un resumen de qué cambió en la versión de 2020.
Que un vaso de aprendizaje declare conformidad con EN 14350 es información relevante y real. Que la declare un plato, no significa nada.
EN 14372 — cubiertos y utensilios de alimentación
Cubre lo otro: cubiertos y utensilios para dar de comer. Cucharas, tenedores, cuchillos infantiles, platos y cuencos entran aquí. Los ensayos son distintos porque los riesgos son distintos: bordes y puntas que puedan cortar o pinchar, piezas pequeñas susceptibles de desprenderse y provocar atragantamiento, resistencia mecánica de los mangos, y también migración de sustancias.
Es la norma que de verdad aplica a una vajilla infantil, y curiosamente es la que menos se cita en las cajas — en parte porque suena menos y en parte porque mucho fabricante copia la referencia del vecino sin comprobarla.
Cómo usarlo al comprar
La comprobación es rápida:
| Producto | Norma que le corresponde |
|---|---|
| Biberón, tetina, vaso con boquilla | EN 14350 |
| Plato, cuenco, cuchara, tenedor | EN 14372 |
| Trona | EN 14988 |
| Juguete que además va a la boca | EN 71 |
Si una caja de platos presume de EN 14350, hay dos posibilidades: que el fabricante haya copiado la referencia sin entenderla, o que el producto incluya también un vaso y esté citando la norma de esa pieza. Ninguna de las dos es grave por sí sola, pero la primera dice algo sobre el cuidado con el que está hecho el resto de la caja.
Y una advertencia final que vale para todas: ninguna de estas normas es un sello que otorgue un organismo público. No existe un “certificado EN 14372” oficial que colgar en la pared. Lo que hay son ensayos de laboratorio que el fabricante encarga y una declaración de conformidad que asume bajo su responsabilidad. Por eso el dato que más vale sigue siendo el mismo de siempre: quién firma esa responsabilidad y dónde está establecido.
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